2 PRÓLOGO
Por: Luis Villanueva Carbajal
Secretario general de la Federación de Trabajadores en Construcción del Perú - FTCCP
Superando barreras iniciales y antiguos desencuentros, la Federación de Trabajadores de Construcción Civil del Perú (FTCCP) y la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) han logrado consolidar más de veintidós años de práctica sostenida del Diálogo con Resultados, entendido como un mecanismo permanente de entendimiento entre trabajadores y empleadores. Esta experiencia ha demostrado, a lo largo del tiempo, que el valor del diálogo no radica únicamente en el intercambio de posiciones, sino en la capacidad de convertir los consensos en avances concretos, respetando las prioridades de cada sector y fortaleciendo una relación basada en la confianza mutua y el respeto recíproco.
En este marco, el diálogo social adquiere verdadera relevancia cuando se orienta a la búsqueda de soluciones equilibradas y viables. Esta disposición ha permitido contribuir de manera efectiva a la justicia social, promover un crecimiento económico más inclusivo, mejorar las remuneraciones y las condiciones laborales, y, al mismo tiempo, fortalecer la sostenibilidad y competitividad de las empresas del sector construcción.
La experiencia compartida entre la FTCCP y CAPECO demuestra que el diálogo no se limita a declaraciones formales, sino que se ejerce de manera continua y se expresa con claridad en cada negociación colectiva por rama de actividad. En estos procesos, ambas partes actúan con responsabilidad y representatividad, tal como queda registrado en las actas correspondientes. Esta práctica constante evidencia que el Diálogo con Resultados no solo facilita la adopción de acuerdos, sino que contribuye a consolidar un camino común, llamado a servir de referencia e inspiración para otros espacios de concertación en el mundo del trabajo. Este aspecto se desarrolla con mayor detalle en la Parte I de la presente publicación.
A partir de esta experiencia, el entendimiento entre la FTCCP y CAPECO no solo se consolidó, sino que permitió ampliar progresivamente la agenda compartida, incorporando desafíos estructurales que inciden directamente en el presente y el futuro del sector construcción. En ese sentido, la transición hacia la formalidad de la actividad constructora ocupa un lugar central, no solo como exigencia normativa, sino como condición indispensable para avanzar hacia un desarrollo más equitativo, inclusivo y sostenible, así como para garantizar el trabajo decente. Desde esta perspectiva, la informalidad -reconocida como un problema de alcance nacional e internacional- ha sido abordada de manera conjunta, sobre la base de una relación de confianza construida en el tiempo, en consonancia con los principios de la Recomendación 204 de la Organización Internacional del Trabajo, eje que se desarrolla en la Parte II del libro.
De manera complementaria, esta dinámica sostenida de concertación y cooperación ha permitido afrontar uno de los problemas más sensibles que afecta al sector: la violencia en las obras de construcción. Sobre la base del consenso alcanzado, la FTCCP y CAPECO han impulsado acuerdos y medidas orientadas a su prevención y reducción progresiva, asumiendo este desafío con responsabilidad y convicción. Así, la lucha contra la violencia se ha consolidado como una línea de acción permanente, reflejo del compromiso compartido por construir entornos laborales más seguros, tema que se aborda con mayor profundidad en la Parte III de la obra.
Asimismo, en un contexto marcado por acelerados cambios tecnológicos y nuevas exigencias productivas, la innovación, la investigación y el desarrollo de competencias laborales adquieren una relevancia estratégica. Reconocer y preparar al trabajador de la construcción para estos escenarios no constituye una opción, sino una necesidad para la sostenibilidad del sector. Bajo esta lógica, el esfuerzo conjunto por fortalecer la certificación de competencias laborales, la formación y la capacitación continua se presenta, en la Parte IV, como una apuesta estratégica por el futuro de la industria.
Sobre la base de esta relación de confianza y entendimiento, el intercambio permanente entre trabajadores y empleadores ha generado también aportes significativos a la reflexión sobre políticas públicas. Si bien la ausencia de un diálogo tripartito plenamente efectivo ha limitado una mayor articulación con el Estado, esta experiencia reafirma el valor de la iniciativa de los actores sociales y su capacidad para formular propuestas orientadas al desarrollo nacional. Esta dimensión del diálogo, que trasciende el ámbito estrictamente sectorial, es desarrollada en los capítulos finales del libro.
Como resultado concreto de este proceso, el 5 de diciembre de 2025 se suscribió la convención colectiva vigente para el periodo 2026, mediante la cual se alcanzaron mejoras remunerativas, nuevas bonificaciones y mayores beneficios laborales, impactando positivamente en miles de trabajadores de la construcción en todo el país. Estos acuerdos reflejan no solo avances materiales, sino también la madurez de una relación institucional construida sobre la base del entendimiento y la responsabilidad compartida.
En esa misma línea, se fortaleció el Fondo de Capacitación mediante el incremento del aporte de los empleadores al 0.45% del jornal, así como la asignación del 28% del fondo a actividades de investigación y formación en temas estratégicos para la industria. Asimismo, se creó la Comisión Permanente de la Industria de la Construcción, orientada a promover la capacitación continua y a preparar nuevos trabajadores para atender la creciente demanda del sector, consolidando así una visión de largo plazo centrada en el desarrollo del capital humano.
Finalmente, este libro recoge y ordena una experiencia construida a lo largo de más de dos décadas, demostrando que el diálogo, cuando se ejerce con seriedad, continuidad y visión de futuro, puede convertirse en un factor decisivo para promover la formalidad, fortalecer la seguridad y contribuir al desarrollo sostenible. Más que un recuento de hechos, esta obra pone en valor una práctica de cooperación social. El Diálogo con Resultados se presenta aquí como una experiencia viva y sostenida, que invita a repensar las relaciones laborales y sociales desde una lógica de cooperación, corresponsabilidad y compromiso mutuo.